Paramore en Barcelona (2018)
Tras 7 años sin pisar tierra española, el
grupo de música Paramore arrasó el pasado 7 de enero en el Palau Sant Jordi
Club, en el que presentaban su nuevo disco After laughter, una combinación de
canciones de un género muy ochentero que sus fans todavía no habían escuchado
en ninguno de sus lanzamientos previos y que a pesar de saber que se
arriesgaban, ha arrasado.
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| Escenario del concierto |
En un lugar tan
sencillo y acogedor en comparación con los amplios escenarios a los que están
acostumbrados, supieron llevar el directo a la perfección con juegos de luces
que no dejaban de sorprender, mostrando sombras y los perfiles de los
integrantes tanto a izquierda como a derecha, y una gran pantalla circular al
fondo que mostraba imágenes acordes con las canciones. Un gustazo sensorial que
los espectadores no dudaron en admirar con cada canción que sonaba comenzando
así el show con un gran éxito de su nuevo álbum; Hard Times.
A esta peculiar
canción compuesta por una letra negativa y música alegre que anima al baile con
solo escuchar los primeros segundos, pronto se le unieron éxitos de su nuevo
disco como “Fake Happy”, “Pool” y una de las menos esperadas que fue “Idle
Worship” ya que tiene mucha parte instrumental electro algo pesada para un
concierto en directo. La gran sorpresa de la noche fue que tras la salida de
Jeremy Davis, Zac Farro se incorporara al grupo y tocara “French Class”, una de
las canciones que tiene en solitario. Todo esto acompañado de exitazos de sus
anteriores discos tales como “Told you so”, “Still into you”, “Ain't It Fun” o
la melancólica “Hate to See Your Heart Break” además de icónicas primeras
canciones con las que cautivaron a sus seguidores como “Thats what you get”
“Ignorance” “Misery Business”.
Eso sí, entre
los inconvenientes se pueden destacar que no tocó las canciones preferidas de
muchos entre las que se echó en falta sobre todo “Crush, crush, crush” o “The
only exception” y que la apertura musical se hizo esperar, lo que provocó una
mezcla de risas de nerviosismo y gritos de entusiasmo, pero aun así tras 15
minutos de espera por las pruebas de sonido, una conformidad grupal por parte
de todos los allí presentes se intensificó con esos primeros acordes que
culminaron en un sinfín de saltos, bailes y voces cantando al compás de su
vocalista, Hayley Williams.

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